¿QUÉ ES EL ÁCIDO CLAVULÁNICO? » Historia, para qué sirve

Hoy en día es común ver en el prospecto de algún antibiótico, la inclusión del ácido clavulánico entre sus componentes. Es por ello que muchas personas se preguntarán qué es el ácido clavulánico y por qué se incluye en un antibiótico.

Esto se da básicamente porque dotan los antibióticos del ácido clavulánico, a fin de que inhiba las enzimas que suelen secretar las bacterias más comunes.

¿Qué es el ácido clavulánico?

qué es el ácido clavulánico

El ácido clavulánico es un compuesto químico muy utilizado como fármaco. Su fórmula es C8H9NO5. Su composición química está formada por: carbono, hidrógeno, nitrógeno y oxígeno.

Este ácido es muy utilizado en la industria farmacéutica, en donde se suele incluir en una amplia variedad de antibióticos. Esto básicamente porque existen algunas personas que por sus condiciones o tras la ingesta prolongada de antibióticos, desarrollan una resistencia al mismo; aquí es donde actúa el ácido clavulánico al inhibir las enzimas que suelen secretar diversas bacterias.

Y es que el ácido clavulánico inhibe la lactamasa. Es por ello que se utiliza para lograr combatir la resistencia de aquellas bacterias que secretan esta enzima.

Cabe destacar que a pesar de que el este ácido es utilizado en los antibióticos, no tiene la fuerza y composición necesaria para actuar por sí solo como antibiótico.

¿Por qué el ácido clavulánico es tan usado en la medicina?

Como bien se mencionó anteriormente; existen muchas bacterias que se vuelven inmunes, por algún motivo, a los antibióticos. Es aquí en donde entra en acción, ya que las propiedades del ácido clavulánico, ejercen una acción sobre las bacterias resistentes, haciéndolas vulnerables.

Por ello, la industria de la medicina y la farmacéutica decidió añadir este ácido en muchos de los antibióticos existentes en el mercado.

¿Qué es la enzima betalactamasa?

enzima betalactamasa

Esta enzima es la culpable de que ciertas bacterias sean inmunes a la acción de algunos antibióticos (los betalactámicos). Estos antibióticos tienen en común un elemento que se le conoce con el nombre de anillo betalactámico, el cual posee 4 átomos.

Cuando los antibióticos betalactámicos, como en el caso de la penicilina, entre otros, entran en contacto con el organismo afectado, las betalactamasas suelen destruir el anillo betalactámico; logrando así que se inhabiliten las propiedades anti-bacteriales de la molécula.

Tipos de enzimas

Se tienen contabilizados varios tipos de estas enzimas. Sin embargo, las más comunes suelen ser las siguientes:

  • Betalactamasas tipo TEM (Clase A): estas enzimas son las culpables de aproximadamente el 90% de la resistencia a la ampicilina en las bacterias escherichiacoli.
  • Las betalactamasas tipo SHV (Clase A): son las responsables de alrededor del 20% de la resistencia a los antibióticos como la ampicilina.
  • Betalactamasas tipo CTX-M (Clase A): estas enzimas son las culpables de la inmunidad frente a las cefotaximas.
  • Betalactamasas tipo OXA (Clase D): es una de las pocas enzimas que presentan inmunidad hacía la oxacilina.

Historia del ácido clavulánico

Este ácido fue descubierto en los años 1974 o 1975, no se tiene registro exacto, por un grupo de científicos de origen británico, que se encontraban trabajando para la compañía farmacéutica Beecham.

Este descubrimiento se dio a través de la bacteria Streptomyces clavuligerus, la cual tiene como principal característica la producción de ácido clavulánico.

Tras haber realizado este descubrimiento, la empresa farmacéutica solicitó la patente para el fármaco, la cual fue concedida en el año 1985.

A partir de ese entonces comenzó a ser muy comercializado. Hoy en día el este ácido ha sido añadido a muchos de los antibióticos que se conocen en el mercado; con la finalidad de potenciar el efecto de los mismos.

Sin duda alguna el ácido clavulánico es muy importante y aporta muchos beneficios en la ayuda al tratamiento de algunas infecciones.